abdala bucaram
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2017 ◽  
Vol 11 (22) ◽  
pp. 25-60
Author(s):  
José Manuel Ugarte
Keyword(s):  
Siglo Xx ◽  

Las relaciones cívico-militares, han sido parte importante de la cotidianidad de la agenda pública en el continente latinoamericano desde el momento en que los países de la región lograron independizarse de la dominación española y portuguesa; estos quizá, son los primeros pasos de las relaciones entre los civiles y militares, que se unieron para lograr este proceso. A partir de los cambios producidos en el siglo XX y con la puesta en marcha de varios golpes de estado debido a la inestabilidad de algunos gobiernos, se presentan situaciones que provocan que en la población exista un aburrimiento de los procesos dictatoriales que viven estas naciones por lo que la gente opta por volver a los procesos democráticos. Desde hace más de tres décadas todas las naciones del continente cuentan con gobiernos estables electos por el pueblo y con instituciones democráticas regulares. Sin embargo, hay casos en los que en algunos países, después de procesos democráticos, ocurren golpes de estado o intento del mismo que perjudican a la democracia, ejemplo de este es lo que sucedió en Ecuador, con Abdala Bucaram, en Paraguay con el presidente Fernando Lugo o en Brasil con la misma Dilma Rousseff; procesos que para unos son positivos, como para otros que son los que afectan la estabilidad de los países. Sin embargo, la relación entre civiles y militares tiene un ejemplo claro el de Venezuela, proceso que se vivió a causa de la mala imagen que la clase política venezolana tenía por parte de su población lo que llevó a que otro tipo de política ganara las elecciones, que otras propuestas lograran conquistar al electorado y es ahí donde nace la figura de Hugo Chávez que logró llegar al poder a partir de mencionar, dentro de sus políticas, las necesidades que la población quería escuchar. Es decir, lo que se entiende por relaciones cívico-militares es que son aquellas en las cuales las autoridades electas, por si y a través de los funcionarios por ellas designados, establecen qué amenazas o riesgos de agresiones armadas externas, serán tomadas en cuenta por la defensa; como también, determinan y formulan la política de defensa y dentro de esta, el diseño, la organización, la doctrina, el adiestramiento, el equipamiento y despliegue de las fuerzas armadas con asesoramiento militar, logrando de ese modo una capacidad de defensa del país. Es por ello, que en definitiva, las relaciones cívico-militares siguen y seguirán siendo un tema de primera mano en los países latinoamericanos.


Compolítica ◽  
2017 ◽  
Vol 6 (2) ◽  
pp. 105
Author(s):  
Luãn José Vaz Chagas

<p>Argentino radicado na Universidade de Pittsburgh, Estados Unidos, o cientista político Aníbal Perez-Liñan é um dos pesquisadores contemporâneos especializados nas crises presidenciais que resultaram em processos de impeachment e renúncias na América Latina dos anos 1990 a 2004. Os estudos em torno de temas como a democracia, instituições políticas e estado de direito, resultou nos livros “<em>Presidential Impeachment and the New Political Instability</em><em> </em><em>in <em>Latin America” (2007) e “Democracies and Dictatorships in Latin America: Emergence, Survival, and Fall</em></em>” (2013), este último em coautoria com Scott Mainwaring. Suas publicações geraram novos debates e estudos após os casos de Fernando Lugo em 2012 no Paraguai e de Dilma Roussef em 2016, no Brasil.</p><p>Publicado em 2007, o livro “<em>Presidential Impeachment and the New Political Instability</em><em> </em><em>in <em>Latin America” analisa seis casos nos quais o juízo político foi a principal arma para afastar presidentes impopulares e envolvidos em crises. O novo padrão de instabilidade, inserido em um contexto que provoca as crises e resulta em processos de impeachment é resultado de quatro fatores, segundo o autor: situação econômica desfavorável, escândalos midiáticos, falta de apoio parlamentar e mobilizações de rua contra o presidente. Os casos estudados que resultaram na obra envolveram o brasileiro Fernando Collor em 1992, Carlos Andrés Perez na Venezuela em 1993, na Colômbia com Ernesto Samper em 1993 (que conseguiu a absolvição no congresso), no </em></em>Equador contra Abdalá Bucaram em 1997 <em>e o </em>Paraguai em 1999 contra Raul Cubas Grau e em 2002 contra Gonzales Machi.</p><p>Na entrevista para a Revista Compolítica, Perez-Liñan apresenta seus argumentos que resultaram na pesquisa sobre os impeachments na América Latina nos anos 1990 e o novo padrão de instabilidade que surge com a redemocratização. O autor também posiciona pesquisas que nove anos após a publicação continuam suscitando debates após os casos de manobras parlamentares no Paraguai e no Brasil que resultaram em quedas de presidentes eleitos sem crimes de responsabilidades claros. Entre os conceitos recentes, está a capacidade do grupo governista em articular um escudo popular para sensibilizar o congresso contra a possibilidade de um impeachment; e a presença dos meios de comunicação com um papel estratégico para além da divulgação dos escândalos que envolvem o alto escalão presidencial.</p><p>Neste âmbito, a entrevista possibilita um aprofundamento nos estudos sobre as crises no sistema presidencial recente, e suas relações com as fontes de informação alternativas, o uso estratégico das redes sociais pelos atores políticos, o processo de seletividade das informações no jornalismo e os caminhos que a investigação em ciência política deve debater sobre a instituição do impeachment. <em></em></p>


OPERA ◽  
2015 ◽  
Vol 16 (16) ◽  
pp. 99
Author(s):  
Flavia Freidenberg

El objetivo de este trabajo es explorar las características del populismo a partir de la experiencia de Ecuador, uno de los países de América Latina que ha tenido más procesos de este tipo. La idea es identificar semejanzas en el modo en que se ejerce el estilo de liderazgo populista a partir de cuatro casos: José María Velasco Ibarra, Abdalá Bucaram Ortiz, Álvaro Noboa Pontón y Rafael Correa, a pesar de las diferencias existentes entre esos líderes políticos. El argumento es que, a diferencia de las aproximaciones prevalecientes en la literatura ecuatoriana, el populismo debe entenderse como un estilo de liderazgo que se da entre líder-seguidor, el cual tiene una serie de características específicas que se mantienen en el tiempo, más allá de las diferencias contextuales y sistémicas.


El Outsider ◽  
2013 ◽  
Vol 1 (1) ◽  
Author(s):  
Nicholas Gachet ◽  
Miguel Molina D.
Keyword(s):  

El surgimientoEra el 24 de abril de 1982 cuando Abdalá Bucaram Ortiz lideró una romería a la tumba del expresidente Jaime Roídos Aguilera y su esposa Martha para inaugurar, en el marco de una Convención Nacional, el Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE). Era una escisión del Partido Pueblo, Cambio y Democracia, la agrupación que fundara en 1981 Roídos[1] , para alejarse de la línea de su tío político Assad Bucaram, líder de la Concentración de Fuerzas Populares*. En ese día, también, el PRE se declaró en oposición al gobierno de Oswaldo Hurtado Larrea.Desde su inicio el PRE se formuló como una plataforma política y electoral alrededor de la figura de Abdalá Bucaram, su líder supremo. Es por eso que repasar la historia del PRE es contar, en cierto modo, datos biográficos de Bucaram. La primera vez que asumió un cargo de elección popular fue en 1984, como Alcalde de Guayaquil. No llegó a terminar su gestión; foe acusado de peculado por la Contraloría General del Estado y huyó -por primera vez- a Panamá. En 1988, el PRE volvió a conseguir la alcaldía de Guayaquil con la candidatura de Elsa Bucaram, hermana de Abdalá, quien tampoco terminó su período por denuncias de peculado y malversación de fondos públicos.En ese mismo año, Abdalá Bucaram llevó al PRE a disputar, por vez primera, la Presidencia de la República en segunda vuelta electoral, pero fue derrotado por el Dr. Rodrigo Borja Cevallos. En 1992 se postuló nuevamente como presidenciable pero alcanzó, solamente, el tercer lugar.El poderBucaram se impuso sobre el “delfín” socialcristiano, Jaime Nebot, en las elecciones de 1996. Su presidencia estuvo caracterizada por su conducta autoritaria, los escándalos de corrupción y las manipulaciones políticas. La aplicación de medidas económicas carentes de prudencia[2] , así como su intento por introducir un plan de convertibilidad, ocasionó un paro nacional que el 5 de febrero de 1997 viabilizó en el Congreso votos suficientes para declarar la “incapacidad mental” de Bucaram en el ejercicio de la Jefatura de Estado.La conducta de Bucaram -llamado “el Loco” por las multitudes en sus participaciones políticas estuvo plagada de todo tipo de excesos. Sin embargo, en el análisis académico del PRE y del “fenómeno Bucaram” como axiomas del populismo, es preciso entender que ese partido no era solamente, como sus detractores aseguraban, un partido que daba al pueblo lo que quena ver y oír, sino que también le otorgaba un reconocimiento de lo que era y una visibilidad que hasta entonces le había sido socialmente negada. Es por eso que en sus discursos, su líder máximo decía representar“a los pobres, a los descamisados. Donde hay necesidad, está el Partido Roldosista, donde hay dosis de racismo, combatimos el racismo; (…) ahí está el lumpen, las cocineras, las prostitutas, los marineros, los carpinteros, los albañiles, en buena hora. Si ahí está una clase media liberal, de pensamiento liberal, en buena hora. Si están los profesionales liberales, en buena hora. Yo no me preocupo en realidad quién está en el partido roldosista. Me gustaría que esté Febres Cordero para mejorarlo como persona, para reformarlo, para hacerlo un hombre, ¿no?”**Lo cierto es que el PRE, aún con sus excesos, contribuyó de forma protagónica a la debacle de ese sistema de partidos clientelar, corrupto, y que se basó en el uso instrumental de las Cortes de Justicia[3].El inicio del finDestituido Bucaram, el PRE buscaba una figura capaz de ganar las elecciones de 1998. El elegido fue el abogado Alvaro Noboa, quien ejerció como titular de la Junta Monetaria en el Gobierno de Bucaram. Éste había dicho que “un hombre como Alvaro Noboa les daría una tunda[a otros candidatos] , porque sería el éxito por su eficiencia basada en el poder”[4]. Es así como Noboa iniciaría la travesía del “eterno candidato” hacia la presidencia de la República.Noboa tenía posibilidades y el PRE lo apoyaba para sustituir al presidente interino, Fabián Alarcón. Sin embargo, al frente se encontraba un candidato apoyado por las grandes élites, el ex alcalde de Quito, Jamil Mahuad. Como se haría común en Noboa en los futuros comidos, no pudo llegar a la presidenda; sin embargo, muchos cuestionan la transparencia de aquellas elecdones en las que finalmente fue posesionado Mahuad.Para el 2002 otro Bucaram se candidatizaría a la Presidencia de la República, pero no “El loco que ama”, sino su hermano Jacobo. Inició su campaña presidencial imitando las excentricidades de su hermano, inclusive usando sus mismos refranes. Jacobo se definía como “un arrecho roldosista que va a enfrentar a los pelucones del país”[5]. Como recordará probablemente el lector, Lucio Gutiérrez le arrebató el sueño presidencial. Jacobo pasó sin pena ni gloria.El PRE contemporáneoEn la décimo séptima edición (2007) de su libro “El Poder Político en el Ecuador”, el expresldente Oswaldo Hurtado ofreció un panorama de la situación del PRE:“Los juicios que se le siguieron[a Abdala Bucaram Ortíz] por corrupción en el desempeño de la Alcaldía[de Guayaquil] y de la Presidencia le llevaron al exilio, alejamiento que ha perjudicado al PRE debido a que es una organización sustentada en el caudillismo de su líder, motivo por el que hoy sufre deserciones que limitan sus posibilidades electorales.[6]Efectivamente, la Importancia del PRE disminuyó con los años, consiguiendo escaños contados con los dedos para escasos miembros de su partido. Entre ellos el hijo de Bucaram, Abdalá Bucaram Pulley (Dalo), y su esposa Gabriela Pazmiño.No obstante, para las elecciones generales de 2013, el PRE propondría el regreso de su líder a la contienda presidencial. Por discrepancias con el gobierno de Rafael Correa y, principalmente, por la negativa del Consejo Nacional Electoral a Inscribirlo como candidato, Bucaram se vio impedido de participar en los comicios. En su lugar el PRE optó por el Pastor Nelson Zabala.Así, el PRE fue consolidándose como “una organización sustentada en el caudillismo de su líder” y no en los ideales de Roídos Aguilera o Assad Bucaram. Martha Roídos, hija del fallecido Presidente, comentó: “[El PRE] Es un partido que corrompe todos los ideales que fueron los que sostuvo mi padre”[7].


2012 ◽  
Vol 44 (4) ◽  
pp. 649-678 ◽  
Author(s):  
CATHERINE M. CONAGHAN

AbstractAcross Latin America, many former presidents have faced criminal prosecutions on corruption charges, with widely varied outcomes. As with an impeachment, law and politics intersect in the prosecution of a president. In this essay, I examine this nexus by mapping the actions of agents who mobilise to influence how the justice system processes presidential prosecutions: first, accountability actors located in state-based institutions and civil society; second, partisan actors in the executive and legislative branches; and third, defendants, and their partisan and civil society supporters. This study argues that variations in the make-up, resources and alignment of these sets of actors fundamentally shape the trajectory of legal cases. Proceedings against three former presidents of Ecuador are analysed: Abdalá Bucaram, Jamil Mahuad and Gustavo Noboa.


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