Adolfo Salazar es un crítico musical especialmente reconocido, sobre todo en el ámbito español y mexicano. A pesar de ello, aún quedan numerosas cuestiones por investigar en su complejo y rico discurso musical. Probablemente unas de las más importantes y olvidadas sean las cuestiones de género sexual (teniendo en cuenta, además, que el mismo crítico fue homosexual, con la asunción no normativa que ello implica). Como se analizará en este artículo, estas miradas de género en sus textos críticos plantean de forma implícita una nueva masculinidad que invade de manera profunda diversas facetas asociadas a la música. De los aspectos vinculados con la nueva masculinidad se analizará uno especialmente claro en sus textos: el uso de las flores, los aromas y los perfumes, con énfasis en un perfume especialmente significativo, el oriental, y su relación con el homoerotismo y la música moderna.