Objetivos: Describir las características del dolor, los determinantes psicopatológicos y sociales que podrían relacionarse con una mayor prescripción de opioides para tratar el dolor crónico no oncológico. Material y métodos: Se realizó un estudio transversal, unicéntrico, que incluyó 1.292 pacientes en seguimiento por la Clínica del Dolor de un hospital terciario. Se evaluaron características sociodemográficas, comorbilidades, tratamientos concomitantes, situación laboral, familiar y social. Se utilizó la Escala EVA para medir intensidad del dolor y la Escala HAD (Escala Hospitalaria de Ansiedad y Depresión). Resultados y conclusión: Este estudio se realizó en una muestra de 1292 pacientes, 533 (41,3%) de los cuales recibían tratamiento con opioides. Las mujeres representaron el 69,2% de la muestra (n = 894). La edad media fue de 62,5 (DE 15,9) años. Los pacientes tratados con opioides tuvieron mayores tasas de dolor continuo y comenzaron el tratamiento del dolor un año después. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en la intensidad del dolor. Un mayor porcentaje de pacientes en tratamiento con opioides puntuaron para depresión (70,5% vs 56.9%; p=0.0) en la escala HAD y no se encontraron diferencias estadísticamente significativas en sintomatología de ansiedad. Los pacientes tratados con opioides participaron menos en actividades familiares. Un mayor porcentaje de pacientes tratados sin opioides estaban trabajando (17,4% frente a 10,6%; p=0.001). Los pacientes que recibieron opioides tuvieron además mayores tasas de tratamiento adyuvante con analgésicos en comparación con el otro grupo. Los pacientes tratados con opioides suelen tener un dolor continuo, tardan más en acudir a tratamiento para el dolor, tienden a estar polimedicados y presentan mayores tasas de depresión. No solamente es importante realizar un tratamiento precoz del dolor sino que también se debe considerar la presencia de comorbilidad psiquiátrica y determinantes psicosociales de la salud.