Hacia una ética compleja: interdependencia, ciudadanía global y ética del cuidado
En nuestras sociedades globalizadas, la interdependencia se ha ido manifestando cada vez con mayor claridad como dimensión que atraviesa toda la existencia humana, en forma de red de relaciones basadas en cuidados mutuos. Esta red se da en un contexto sociopolítico evolutivo que ha de entenderse ecosistémicamente. La construcción de una nueva ciudadanía globalizada, que responda a la naturaleza ecosistémica de todo fenómeno social y humano, demanda una ética también compleja y ecosistémica: la ética del cuidado. Una ética que supera tanto el esquema de las éticas materiales como el de las éticas formales o discursivas, para transformarse en una ética del equilibrio de unos principios sistémicos que evolucionan adaptativamente junto con la misma vida. La ética del cuidado, como ética compleja, entonces, es más que una teoría ética: es una forma alternativa de gestionar los problemas humanos derivados de la interdependencia y del carácter sistémico y no-lineal del efecto que ejercemos sobre los demás en la red de nuestros procesos de construcción humana y social.